viernes, septiembre 23, 2005

Diego Serna Lopera

Exótica como la liga mexicana de fútbol americano, la liga de béisbol de Bogotá, o el equipo de rugby de la Universidad de los Andes, es la MLS (Major League Soccer), paraíso por excelencia de los rodillones del fútbol mundial, y segundo intento frustrado de pegar el fútbol entre el gringo gringo, que definitivamente no entiende de esa vaina.

Colombia no podía estar ausente de tan magno evento, y junto a estrellas como el “Pibe” Valderrama que han ido a quemar allá sus últimos cartuchos, y a ganarse unos cuantos dólares, se han destacado otros mediocres jugadores que tienen allí sus 5 minutos de gloria, siendo uno de los mas insignes nuestro homenajeado.

Despuntó en el DIM, sin ser gran cosa, por allá en 1996, de donde viajo a la tierra del tío Sam para militar en las filas del Miami Fusion, donde la rompió y en alguna temporada estuvo a punto de ser goleador de la competitititvisisisisima liga. Es así que nuestra prensa deportiva, siempre oportuna y sabia pedía ya su convocatoria a la selección nacional (Claaro…con ese impresionante palmares).

Por suerte para las defensas rivales este pedido nunca tuvo eco. Después de su periplo por las tierras del “sueño americano” volvió a Colombia, donde se dio el lujo de jugar para el Once Caldas, campeón de América (eso si… en el torneo de reservas…allí anotó la escalofriante cifra de 1 GOL), y refuerza actualmente al Deportes Quindío.