jueves, septiembre 29, 2005

Manuel Dos Santos "Garrincha"


Sin lugar a dudas una leyenda, uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, que en circunstancias normales jamás tendría cabida en esta página. No obstante, este brasilero genial tuvo su paso curioso, fugaz, no muy fructífero, (y poco recordado) por canchas colombianas, lo que sin duda lo condena.

Ocurrió en 1968, cuando en el ocaso de su carrera y tratando de huir de la pernicia carioca, el cojo de oro aterrizó en Barranquilla, donde en un solo partido pisó la cancha del viejo “Romelio Martínez”, con la camiseta del Junior, sin mostrar absolutamente nada de la clase y talento que durante la década anterior había derrochado por las canchas de todo el mundo.

Mas pudo la saudade y la nostalgia de las playas de Copacabana (jamas igualadas por las playas del rio Magdalena) y caiprinha, por lo que a la semana siguiente nuestro homenajeado estaba ya de vuelta en Rio, donde había fichado por el Flamengo.

Garrincha, quien según una encuesta realizada en su país a fines del siglo pasado era para una porción considerable de sus compatriotas, mas grande que “Pele” (maximo sofisma publicitario del fútbol mundial), fallecería alcoholizado y sumido en la mas absoluta pobreza en Rio de Janeiro en 1983.

Sin duda, un Grande.